jueves, marzo 24, 2005

Ruta de los Almorávides y Almohades

La Fundación "El Legado Andalusí" ha ultimado una nueva ruta, fundamentalmente por tierras malagueñas. Con este itinerario, este organismo celebra su título de Gran Itinerario Cultural Europeo.

La Ruta de Almorávides y Almohades cruza los pueblos blancos de la provincia de Cádiz donde el viajero encontrará además de magníficas fortalezas y castillos, un escenario idóneo para las actividades al aire libre en los Parques Naturales de los Alcornocales, la Sierra de Grazalema y la Sierra de las Nieves. La gastronomía típicamente andaluza que encontramos en la ruta tiene un marcado acento campero y se prepara con el sello inconfundible de la tierra. Los excepcionales vinos que produce la zona son el perfecto acompañamiento para una serie de platos que llevan "al Jerez" como apellido. Los amantes de la artesanía encontrarán también en esta ruta un amplio campo para disfrutar.

Los Almorávides, encabezados por 'El guerrero azul', Yusuf ibn Tashfin o al-morabitun, acudieron en ayuda del rey y poeta sevillano al-Mutamidel, que agobiado por la presión que los cristianos ejercían sobre Al-Andalus, solicitó la ayuda de la dinastía que en aquellos momentos dominaba el norte de África.

En el siglo XII, otro grupo de bereberes, los Almohades, tomaron las riendas del poder esgrimiendo argumentos de purificación espiritual, aunque sólo aguantaron hasta el año 1212, cuando tropas cristianas destrozaron al ejército almohade en la batalla de las Navas de Tolosa.

Fruto del siglo y medio en el que las dos dinastías bereberes fundieron en un solo imperio el Magreb occidental y las tierras de Al-Andalus, se creó una ruta de 400 kilómetros en la que una sucesión de paisajes y lugares evocan los más íntimos espacios que hace nueve siglos recorrieron los musulmanes por tierras andaluzas.


La mayor parte de la ruta cruza la provincia de Málaga, por 12 municipios. Gaucín, Casares, Algatocín, Banalauría, Benadalid, Atajate, Ronda, Teba, Campillos, Antequera, Vélez-Málaga y Alcaucín.

sábado, enero 15, 2005

Un minusválido convierte las miniaturas en un nuevo atractivo turístico


Aurelio Ortiz, vecino de El Salitre, una pedanía de Algatocín, es minusválido desde hace 15 años. Entonces un accidente le dejó en sillas de ruedas y cambió su vida. Durante años estuvo cabizbajo y deprimido, hasta que descubrió su habilidad con las miniaturas, unas auténticas obras de arte que se han convertido en un atractivo turístico más de su pueblo.

Fachadas antiguas, mesones y ayuntamientos conforman una colección que ya no cabe en la nave donde trabaja. Aurelio Ortiz comenzó creando la casa de sus sueños, una vivienda en la que espera poder vivir algún día. Mientras tanto se entretiene copiando fotografías y elaborando inmuebles en miniatura que ha visto en algunos de los pueblos de la Comarca.

Hace tiempo decidió abrir las puertas de su taller de trabajo a vecinos y turistas, que se convirtieron así en espectadores de su arte. Ahora la colección ha aumentado tanto que Aurelio quiere ampliar la nave, una obra para la que necesita unos 30.000 euros. Sin embargo no dispone de medios para conseguir ese dinero. La entrada a su taller es totalmente gratuita y él disfruta mostrando su trabajo y charlando con los visitantes, pese a que estos deben ya admirar la obra desde la puerta. Aurelio ha intentado conseguir subvenciones, pero le piden requisitos imposibles para él, como darse de alta en autónomos y convertir así su afición en un trabajo.

Sin embargo él no está dispuesto a dejarse vencer. Ha hablado con el Ceder (Centro de Desarrollo Rural de la Serranía) y grita su sueño a los cuatro vientos. Alcaldes de la Comarca han visitado su nave y son pocos los turistas que llegan a El Salitre y se van sin ver su obra.

miércoles, septiembre 15, 2004

Ocho pueblos constituyen el Consorcio de Municipios del Bajo Genal

Los pueblos malagueños de Algatocín, Atajate, Benadalid, Benalauría, Benarrabá, Gaucín, Genalguacil y Jubrique han decidido unir sus administraciones locales para formar el Consorcio de Municipios del Bajo Genal.
El Consorcio cuenta con el apoyo de la Diputación Provincial y busca aunar los esfuerzos de estas localidades para potenciar el desarrollo de la zona. Los primeros objetivos marcados son el cuidado del urbanismo y el apoyo a la creación de empleo.
El apoyo de la institución supramunicipal se hizo patente con la presencia del vicepresidente de la Diputación de Málaga, Juan Fraile, durante la reunión constitutiva.
Fraile señaló que “la dimensión de estos municipios no les permite afrontar con garantía muchas de las demandas que los ciudadanos les están planteando y la única manera de hacerlo es unirse. Para ello se constituye el consorcio, que nace para afrontar una serie determinada de servicios que, en este caso, están relacionados con la formación, el empleo, el desarrollo urbanístico y cualquier otro problema que se plantee en el futuro", añadió Fraile.
Los más de 5.000 habitantes de la zona han mostrado su respaldo a esta iniciativa, "los vecinos de estos municipios se dirigen a sus ayuntamientos para solucionar sus problemas y éstos se ven absolutamente insuficientes para poder afrontarlos y se requieren fórmulas nuevas".
También añadió que la Diputación tiene la obligación de ayudar en este tipo de asuntos, "el ciudadano sólo entiende de sus problemas y nosotros tenemos la obligación, como institución, de dar respuesta a los mismos, sin tener en cuenta la dimensión del municipio o la precariedad de recursos, la única manera de afrontar estas peticiones es agruparnos para intentar resolver estas cuestiones. Los pueblos del Bajo Genal, bajo esta fórmula, podrán acceder a programas de escuelas taller, de empleo y otras cuestiones latentes que necesitan soluciones".
La Diputación Provincial de Málaga se hará cargo de la aportación económica que se plantee y buscará el asesoramiento técnico que sea necesario.
Sobre los primeros proyectos del Consorcio del Bajo Genal destaca un importante esfuerzo en temas urbanísticos y de empleo.
La presidencia será rotativa y comenzará en la localidad de Algatocín.